¿Cuándo merece la pena software a medida frente a un SaaS?
Cuando el proceso es diferencial, el SaaS te obliga a contorsiones caras o necesitas integrar varios sistemas con reglas propias (fichajes, vacaciones, facturación, paneles de operación). Si un SaaS estándar cubre el 90 %, lo integramos; si no, construimos lo mínimo necesario.
¿Qué entregáis al final?
Código y despliegue documentados, accesos y un producto usable en producción. Sin cajas negras: priorizamos stacks mantenibles y APIs claras para que puedas evolucionar después.
¿Trabajáis con ERPs y herramientas existentes?
Sí. Conectamos Holded, Shopify, WooCommerce, HubSpot, Pipedrive, Google Workspace, calendarios y APIs propias. El software nuevo se diseña para encajar, no para sustituir todo de golpe.